ADELANTO CON PORTADA DE MI NOVELA Y PRÓLOGO.
Prologo.
No es
más ciencia, la que se diga del arte, como la que se diga de la vida, que de la
vida el arte nace, y del arte la ciencia, así, como todo gran arte que por
cienca pasa pero se olvida se envuelve en silencio, para más tarde florecer
como dos enormes y gráciles rosas gigantes de prados de gigantes, así mismo,
todo un origen posee, y no es más origen de increible por ser de mosca que por
ser de mosco, que hoy, he de relatar, a petición de quien esta tarea encomienda,
que no es mi inspiración sino mi trabajo; la historia de la vida de un joven
escritor, un tanto real, un tanto irreal, pero envuelta en un misticismo que yo
no puedo separar, debido a que de esa forma perdería su jugo y de entretenida
aburrida se tornaría.
Bien sea
dicho pues, que no es la vida sino el paso que antes de la muerte se da, no es,
más que el haber entre el no existir, el algo entre la nada, y la alfombra de
luz frente a la aullante oscuridad… Entonces, si este es el paraíso, es mejor,
digo yo, aprovechar cada segundo que la eternidad en este periodo da, para
tomarlo, para sentirlo, para saborearlo.
Y así
como la vida se ha de saborear, también la escritura ajena se ha de disfrutar,
y más, si a través de esta escritura se relata el sentir de un escritor, y su
manera de saborear este trago que la eternidad nos da, al cual, la gente
comunmente, le llama, vida…
Y aunque
el escritor que esta historia escribe aún es joven, por no decir muchacho, puesto que no ha
cumplido ni los diesiocho amaneceres y solo las diescisiete primaveras; ha
intentado crear todo un mágico mundo a través de una serie de sucesos, que a
juicio de usted lector o lectora, quedarán si verdaderos o falsos son.
“Soy”
dice el escritor mientras su gran historia relata, “la perfección que yo puedo
alcanzar, más no la perfección que otros pueden alcanzar, que mayor a la mía
puede ser, pero que no me ha de interesar, puesto que yo soy, la suma, de todas
las vivencias por las que mi alma ha pasado y por las que he querido que pase,
soy, en pocas palabras, la experiencia de mis haberes, y mi concienca, no es
otra cosa más que las palabras que mis acciones lentamente en piedra sobre mi
concienca han escrito con fuego y metal”.
Sean
bien dichas todas estas palabras, y sin más, he de decir, que esta la historia
de un joven escritor, ha de comenzar, explicando antes, que todo lo que esta
aquí escrito, está totalmente arraigado al sentido novelistico del señorito
escritor, y, que por lo mismo, pueden ser relatos verdaderos y falsos, más no
mentiras, ni vivencias falsas, puesto que la falsedad que sale de la
inspiración no es falsa hasta que la inspiración no sea propia, entonces, si la
inspiración no es auténtica, entonces, el escritor juvilado debería ser, pero
eso no ha de pasar en esta historia, así que, sin más, empezemos…
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